Webs para Pymes

Cuánto cuesta mantener una página web al año en España

Los tres conceptos que pagas cada año

Cuando alguien te dice que mantener una web cuesta tanto al año, casi nunca te explica qué hay dentro. Y dentro hay tres cosas diferentes, con precios muy diferentes. Separarlas es la única forma de saber si el presupuesto que tienes encima de la mesa tiene sentido o no.

  • El dominio: el nombre de tu web, por ejemplo tunegocio.es.
  • El alojamiento: el servidor donde viven los archivos y desde donde se muestra la web.
  • El mantenimiento: el trabajo de una persona que actualiza, vigila, hace copias y arregla lo que se rompe.

Los dos primeros son costes fijos y públicos: los puedes consultar tú mismo en cualquier proveedor en dos minutos. El tercero es trabajo humano, y ahí cada uno pone su precio. Por eso dos presupuestos que parecen lo mismo pueden llevarse doscientos o trescientos euros de diferencia.

El dominio: lo más barato y lo más importante

Un dominio .es o .com suele rondar los 10 o 15 euros al año. Hay extensiones más caras y ofertas de primer año a un euro que luego suben, pero para un negocio local esa es la horquilla normal. Es la partida más pequeña de todas y la que más disgustos da cuando se gestiona mal.

Lo importante no es el precio, es a nombre de quién está registrado. El titular del dominio debes ser tú o tu empresa, con tu NIF y tu correo. Pide siempre acceso al panel del registrador, aunque no lo vayas a tocar nunca. Si mañana cambias de proveedor, ese acceso es lo que te permite llevarte tu web sin depender de nadie.

Si alguien te cobra 80 o 90 euros al año por la gestión del dominio, pregunta qué incluye exactamente. Renovarlo es hacer clic en un botón una vez al año. No hay más.

Reparto del coste anual de una web: dominio, alojamiento y mantenimiento
Dominio y alojamiento son costes fijos y públicos; el mantenimiento es trabajo, y por eso varía tanto.

El alojamiento: depende del tipo de web que tengas

Un alojamiento compartido decente cuesta entre 3 y 10 euros al mes, es decir, entre 40 y 120 euros al año. Para la web de una peluquería, un taller o un restaurante, con unas cuantas visitas al día y un formulario de contacto, el plan más básico va sobrado. No necesitas nada especial.

El precio sube cuando hay tienda con pedidos, muchas fotos en alta resolución, reservas de cita o mucho tráfico. Ahí ya se habla de planes superiores o de un servidor propio, y entonces sí se justifica pagar más. Si tu web es una web de presentación, no dejes que te vendan un servidor dedicado.

El certificado de seguridad, ese candado que sale al lado de la dirección, hoy es gratuito en prácticamente todos los alojamientos. Nadie debería facturarte 100 euros al año por él. Si aparece como línea aparte en un presupuesto, pregunta.

El mantenimiento: aquí es donde los precios se disparan

Esta es la parte que sí es trabajo y la que más varía. Mantener una web no es mirarla de vez en cuando: es actualizar el gestor de contenidos y sus complementos, hacer copias de seguridad, comprobar que el formulario sigue llegando a tu correo y estar disponible cuando algo falla.

El caso típico que vemos es una web hecha en WordPress hace tres años y abandonada. Complementos sin actualizar, spam en los comentarios y, con suerte, solo eso. Recuperar una web infectada cuesta bastante más dinero y bastantes más nervios que haberla mantenido al día.

Un mantenimiento honesto para un negocio pequeño debería incluir, como mínimo, esto:

  • Actualizaciones periódicas y revisión de que la web sigue funcionando después.
  • Copias de seguridad automáticas y, sobre todo, probadas.
  • Renovación del dominio y del alojamiento sin que tengas que estar tú pendiente.
  • Alguien que te coja el teléfono cuando la web no carga.

Qué se paga en España y cuándo te están cobrando de más

Si sumas solo los costes duros, dominio y alojamiento, estás entre 50 y 135 euros al año para una web normal de negocio local. Añadir el mantenimiento suele mover la cifra a algo entre 150 y 400 euros anuales, según lo que incluya y lo que cambie tu web. Por encima de ahí, pide que te detallen el porqué.

Y ahora la parte que no nos favorece: si te manejas con un ordenador y tu web es sencilla, puedes tenerla tú por el coste del dominio y el alojamiento. Contratas los dos, activas las actualizaciones automáticas y listo. Mucha gente lo hace y le funciona. Lo que pagas en el mantenimiento es no tener que acordarte y tener a quién llamar.

Lo que sí es señal de alarma: que te cobren por cada cambio de texto o de foto, que no te den acceso al dominio, que te aten con permanencia, o que metan en la cuota un posicionamiento que nunca se concreta en nada. Nadie puede garantizarte el primer puesto en Google, y quien te lo prometa por 30 euros al mes te está contando una película.

Preguntas que conviene hacer antes de firmar

Con estas cuatro preguntas se aclara casi cualquier presupuesto. Hazlas por escrito, por correo o por WhatsApp, y guarda la respuesta. Un profesional serio te contesta sin rodeos.

  • ¿El dominio queda a mi nombre y me das acceso?
  • ¿Qué pasa exactamente si el segundo año decido no renovar el mantenimiento? ¿Se apaga la web?
  • ¿Los cambios de textos, precios y fotos los puedo hacer yo o hay que pedirlos y pagarlos?
  • ¿La cuota es obligatoria, hay permanencia y se cobra automáticamente?

Esa segunda pregunta es la clave. Hay contratos en los que dejar de pagar el mantenimiento significa quedarte sin web, porque todo está en un servidor al que no tienes acceso. No siempre es mala fe, pero tienes derecho a saberlo antes de firmar, no después.

Cómo lo planteamos nosotros

Nosotros lo montamos así justamente para evitar la letra pequeña: 500 euros más IVA en un pago único, con el dominio, el alojamiento, el mantenimiento y el soporte del primer año incluidos. A partir del segundo año son 150 euros más IVA anuales, voluntarios y con renovación manual. Nunca hay un cobro automático, y si un año prefieres no renovar, nos lo dices y ya está.

Con lo que has leído hasta aquí ya puedes valorar cualquier presupuesto, sea el nuestro o el de otro. Compara los tres conceptos por separado, pregunta por el dominio y por la permanencia, y quédate con quien te responda claro.

Si quieres que le echemos un ojo a tu caso concreto y te digamos qué necesitas de verdad, escríbenos o llama al 674 328 977. Y si de momento solo estás mirando, tampoco pasa nada: esto no corre prisa.

Si quieres que te lo montemos nosotros, cuéntanoslo y lo vemos sin compromiso: pide tu web o escríbenos por WhatsApp. Y si te apetece seguir leyendo, aquí tienes cuánto cuesta una página web para un negocio en España.

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