Webs para Pymes

Cuánto cuesta una página web para un negocio en España (desglose honesto)

Si has pedido presupuesto para tu web, seguramente te ha pasado: uno te dice 300 euros, otro 3.000 y un tercero te habla de una cuota mensual que no entiendes muy bien para qué es. Es normal que termines mareado y con la sensación de que algo no te están contando. Por eso queremos sentarnos contigo y poner los números sobre la mesa sin letra pequeña.

Una página web no es un único gasto, sino cuatro cosas distintas que conviene separar: la web, el dominio, el alojamiento y el mantenimiento. Cuando alguien las mezcla todas en una sola cifra (o en una cuota), casi siempre es porque le interesa que no veas lo que pagas por cada cosa. Vamos a desmontarlo pieza por pieza con rangos reales del mercado español.

1. La web: el pago único por construirla

Es el grueso del coste y el más importante: el dinero que pagas una vez por diseñar y programar tu página. Aquí los precios en España se mueven en un abanico enorme, y conviene que sepas por qué.

  • Plantilla genérica o «constructor» rápido (0 a 300 €): webs hechas con plantillas estándar, casi sin personalizar. Salen baratas, pero acabas con una página que se parece a otras mil y que no transmite confianza.
  • Web profesional para pyme local (400 a 1.500 € en el mercado): el punto realista para la mayoría de negocios de barrio: una web a medida, con tu marca, tus textos, optimizada para móvil y pensada para que te llamen. Es la franja en la que trabajamos nosotros (desde 500 € + IVA).
  • Web a medida compleja (2.000 a 6.000 € o más): proyectos con muchas secciones, reservas online, catálogos grandes o integraciones especiales. Tiene sentido para negocios con necesidades concretas, no para una peluquería o un restaurante de barrio.

¿Qué encarece una web? Cuantas más páginas, más fotos a medida, más funciones (reservas, tienda, formularios complejos) y más rondas de cambios, más sube. ¿Qué la abarata? Tener claros los textos y las fotos desde el principio, un número razonable de secciones y un diseño basado en lo que de verdad necesita tu cliente para llamarte.

2. El dominio: tu dirección en internet

El dominio es el nombre de tu web, eso que la gente escribe en el navegador (por ejemplo, tunegocio.es). Es un alquiler anual, no una compra para siempre, y cuesta bastante poco:

  • Un .es o un .com ronda los 10 a 15 € al año.
  • Extensiones más raras o nombres muy demandados pueden costar más, pero para un negocio local no suele hacer falta complicarse.

Ojo con un detalle importante: el dominio debe estar a tu nombre, no al de quien te hace la web. Si un día quieres cambiar de proveedor y el dominio no es tuyo, te puedes encontrar con que tu propia dirección de internet la controla otra persona. Es uno de los enganches más feos del sector.

Desglose de los costes de una página web: web, dominio, alojamiento y mantenimiento
Los cuatro costes de una web, separados para que veas qué pagas por cada cosa.

3. El alojamiento: dónde vive tu web

El alojamiento (o hosting) es el espacio en un servidor donde se guardan tus archivos para que tu web esté disponible las 24 horas. También es un gasto recurrente, normalmente anual:

  • Hosting compartido básico: entre 40 y 150 € al año, suficiente para la web de cualquier negocio local.
  • Servidores dedicados o soluciones avanzadas: a partir de varios cientos de euros al año, pero eso es para webs con muchísimo tráfico o requisitos técnicos especiales. No es tu caso si tienes un comercio o un servicio de barrio.

Un buen alojamiento incluye certificado de seguridad (ese candado y el «https» que da confianza), copias de seguridad y una velocidad decente. Desconfía de quien te cobre cifras altas por «alojamiento premium» sin explicarte qué te está dando exactamente.

4. El mantenimiento: la parte donde se esconde la trampa

Aquí es donde hay más confusión y más abusos. El mantenimiento puede significar cosas muy distintas, y por eso es clave preguntar qué incluye exactamente antes de firmar nada.

Mantener una web de forma sana suele costar entre 0 y 50 € al mes, dependiendo de qué cubra: actualizaciones de seguridad, copias, pequeños ajustes y soporte cuando algo falla. Hasta ahí, razonable. El problema llega con dos prácticas muy extendidas:

  1. La cuota que en realidad es un alquiler: te ofrecen la web «por 49 € al mes sin pago inicial», pero si sumas dos o tres años habrás pagado mucho más que una web en propiedad, y el día que dejas de pagar te quedas sin nada.
  2. El «te cobro por cada cambio»: cambiar un teléfono, actualizar un precio o subir una foto nueva se convierte en una factura cada vez. Como tú no puedes tocar la web, dependes de ellos para todo, y eso sale carísimo a la larga.
Una web no debería ser una jaula con cuota mensual. Debería ser tuya, estar pagada y poder editarla tú sin pedir permiso ni abrir la cartera cada vez que cambia un horario.

¿Cómo se evita la trampa de «te cobro por cada cambio»? Sencillo: eligiendo una web que puedas editar tú mismo, con un panel claro, sin saber de informática. Así actualizas precios, fotos y textos cuando quieras, y solo recurres a un profesional para cosas mayores.

Qué debería estar siempre incluido

Antes de decir que sí a un presupuesto, asegúrate de que contemple esto. Si falta algo, pregunta; si no te lo aclaran, mala señal:

  • Diseño adaptado al móvil. Cerca del 70 % de las visitas a webs de negocios locales llegan desde el teléfono. Si tu web no se ve bien ahí, estás perdiendo clientes. Te lo contamos a fondo en por qué tu web en el móvil es lo más importante.
  • Velocidad de carga decente y certificado de seguridad (https).
  • Lo básico de Google para que te encuentren cuando buscan tu tipo de negocio en tu zona.
  • El dominio a tu nombre y acceso a tu propia web.
  • Posibilidad de editarla tú sin pagar por cada cambio.

Pago único frente a cuotas mensuales: ¿qué te conviene?

La cuota mensual suena cómoda porque no hay desembolso inicial grande, pero échale números. Una «web por suscripción» de 50 € al mes son 600 € al año y 1.800 € en tres años… y al cancelar te quedas sin web. Un pago único por una web profesional te cuesta menos a medio plazo y, sobre todo, la web es tuya para siempre. Lo único recurrente y razonable es el dominio y el alojamiento, que son pocos euros al año.

Nuestra recomendación honesta: huye de las permanencias y de las cuotas que no entiendes. Paga una vez por tener tu web en propiedad y reserva el gasto mensual solo para un mantenimiento opcional que de verdad te aporte.

Cómo lo hacemos nosotros y siguiente paso

En nuestras webs aplicamos justo lo que te acabamos de contar. Te creamos tu página desde 500 € + IVA en un pago único, con el dominio a tu nombre y con el mantenimiento y el alojamiento del primer año incluidos, sin permanencia y con un panel para que la edites tú cuando quieras. Nada de cobrarte por cada cambio ni de cuotas eternas. Si necesitas algo más adelante, te asesoramos, pero la web ya es tuya.

Si quieres saber qué entra exactamente en tu caso y cuánto te costaría, calcula tu presupuesto sin compromiso: pide tu web y lo vemos contigo de forma clara. Y si todavía estás dándole vueltas a si tu negocio necesita web, te lo explicamos aquí: por qué tu negocio local necesita una web.

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